Foto de Emilio Aguirre Moraga

La exitosa banda de música en la última Feria con Azaña (Cap.IX Ep.2º)

(episodio anterior)

29 de agosto de 1933

De eludir sus principios configuradores, la República española estaría traicionando el espíritu de la Constitución y los anhelos de quienes tantos años llevan pretendiendo anclar el país a la locomotora de la Europa pujante. La última década sustrajo otra ocasión. Incapaces fuimos de cogerles el paso a nuestros vecinos pese a la ausencia de desgaste por la bendita  neutralidad en la Gran Guerra. El gobierno azañista razona que la España descompensada, la analfabeta, la de las procesiones y los misales no puede casar con la España moderna. Virar rumbo al norte sosteniendo firme el timón implica secularizar los usos sociales, dotar al Estado de los instrumentos de control de las actividades de las asociaciones religiosas, facultar a patrimonio nacional para la recuperación de los bienes eclesiásticos pendientes y exiliar al clero del sistema educativo.

El decreto de disolución de la Compañía de Jesús, el de secularización de los cementerios y la Ley del Divorcio fue el andamiaje del estado laico consagrado en la Carta Magna. Aquello se suscribió durante diez largos días de hace 18 meses. Desde entonces, del abigarrado programa reformista del gobierno de Madrid se ha priorizado la cimentación del muro de carga: la ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas. La complejidad de la norma y el alcance de sus efectos ha dilatado su aprobación en Cortes. Un periodo que, en vez de actuar de adormidera, en lugar de utilizarse para procurar una digestión balsámica de las consecuencias de la separación efectiva de Iglesia y Estado en un país donde tan ligado ha estado el poder monárquico a Roma, todo este tiempo sin embargo no ha hecho sino propiciar la amalgama de un frente católico ciertamente beligerante. Un ejército de hombres y mujeres portando un dietario de razones en defensa de la tradición y la costumbre, dirigidos por una fortalecida militancia política y magnificada desde los púlpitos. Y la crucial batalla de la propaganda ha rendido las armas del gobierno azañista.

La Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas se aprobaba en Cortes este pasado 2 de junio de 1933. Si los legisladores rumiaron bien el texto no han sido tan laxos a la hora de fijar el 31 de diciembre como fecha tope para el cese de las actividades docentes de los religiosos. Todo, cuando la coalición gubernamental naufraga a barlovento en un océano de turbulencias  y la derecha política navega con viento de cola en calma chicha y sumando galeones a su armada. Y no están solos.

Al día siguiente de la aprobación en Carrera de San Jerónimo, el papa Pío XI puso en el orbe la encíclica Dilectísima Nobis condenando “el espíritu anticristiano del régimen español” y enardeciendo a los católicos para que se unan contra la República “ante la amenaza de daños tan enormes”. La invectiva del Pontífice encabezando la cruzada del año 33 es el aceite para la tizona y el blasón que blandir con brazos de hierro llegada la hora de abrir de nuevo las urnas.

En vísperas de Feria, este 29 de agosto Daimiel regresa a los papeles como víctima paradigmática del adanismo republicano. El periódico Tierra plasmó anteayer en sus páginas el desaguisado del que alerta el gobierno municipal. El alcalde Briso da cuenta de la imposibilidad de habilitar locales por falta de espacio y además no se dispone aún de cantidad alguna para la construcción de grupos escolares. Por consiguiente, advierte de que el primero de octubre quedarán desamparados centenares de niños que recibían educación gratuita en los colegios dirigidos por religiosos.

No ha sido el primer ejercicio de queja ante el arribo de tamaño desbarajuste. Cuando enfilaba su último trámite parlamentario, desde Daimiel se dirigieron infinitas  cartas de protesta. Una maniobra desesperada que añadió doscientos cuarenta telegramas y ciento ochenta telefonemas al presidente de la República para que, haciendo uso de la facultad que le concede la Constitución, devolviera a Las Cortes sin sancionar la ley. Algunos de los mensajes se remitieron en nombre de asociaciones o cofradías como Jesús de Nazareno o el Cristo de la Expiración.

Piedad y devoción. Así responde este pueblo en cada uno de sus compromisos de buenos y agradecidos cristianos. Proliferan las exhibiciones que trascienden la soberbia, ya que nacen de la propia naturaleza. Cómo pedirle cuentas a ésta. Excusados los ateos, impedidos, enfermos y neonatos, el resto acudieron religiosamente a la Cruz de los Pajes el 14 de mayo. Diez mil vecinos para recibir a La Patrona una semana después de las elecciones que devolvían el mando a la derecha. A la muchedumbre se unieron trescientos carruajes y las decenas de mozos que trotaron junto a la Virgen de las Cruces durante la hora que emplearon en recorrer los doce kilómetros que separan el santuario del convento del Cristo de la Luz. La procesión de la tarde no fue menos multitudinaria. Sacaron fuera todo lo que retuvieron tras la cercenada Semana Santa.

En el ecuador de la primavera se cumplió religiosamente con las obligaciones estacionales. Chocolate y bollos en el huerto de El Cristo para los doscientos infantes de las catequesis de San Roque. Fueron los primeros en inaugurar la temporada de comuniones. Qué emoción la de esas madres escuchando cantar motetes a los recién sacramentados, cómo acompañaba al armonium la señorita Maján. Dolores Fisac, catequista de Nuestra Señora de Las Cruces, presumió también de niños aplicados una semana después con desfile de Santa María a La Paz y foto de familia en la plazoleta. Aunque el reto fue para las preceptoras de las niñas que recibieron la Sagrada Forma, educadas en Dios por las novatas de Alianza Femenina, en la calle Alcalá Zamora junto a la casa de Aurorita Herrero. Estas últimas tuvieron que hacer la primera comunión en miércoles por falta de fechas. Había que llegar a tiempo al Corpus.

Porque este año sí habido procesión. No hubo reclusión en los templos por orden gubernativa y el día respetó, una mañana espléndida y luminosa la del jueves 15 de junio. Encabezando la marcha, veinticinco lujosos estandartes de las cofradías dando paso a varios centenares de radiantes y gozosos niños tomando las cintas, participando de la más dichosa jornada de jubileo que les depara la infancia. Tras los pequeños, la imagen del Niño Jesús seguido de las andas con la custodia portada por los sacerdotes. Capellanes, pasionistas y el clero de ambas parroquias caminaron instintivamente al ritmo que marcaba la cuarentena de intérpretes de la Banda de Música, institución imprescindible para amansar al pueblo. La dulzura de los clarinetes y la eufonía de los cornetines son mejor analgésico que las porras de la Guardia de Asalto a quienes se les pudo dar descanso.

La ejecución de los hombres de don Valerio en los fastos del Corpus fue sin duda meritoria, como es de alabar el provecho que le sacan a tan deslucido material. Varios instrumentos solo fueron repuestos una vez desde la fundación de la banda allá por 1876. Es posible que alguno haya cumplido hogaño los cincuenta coincidiendo con la  inauguración de los conciertos de verano en el templete de la Plaza. Ni que decir tiene que la plebe no afeó a los artistas que dos trompetas presentaran fugas de aire o el ruido de llaves y vibraciones indeseables de otros tantos fliscornos. El auditorio siempre regala aplausos al chimpún de La mazurca de Luisa Fernanda y la Rosa del Azafrán.

“Con esto os tendréis que apañar” les decepcionó hace unas fechas el exalcalde Antonio Maján, hoy concejal responsable de la banda. Era la respuesta a la solicitud de nuevas herramientas. Todavía tiene el director don Valerio que dar gracias. Estos días la competencia tocó también la puerta del regidor. Los de la Cruz Roja propusieron que al batuta de su formación se le asigne lo que cobra el subdirector de la Banda Municipal. Ni nuevos instrumentos para los unos, ni soldada para el número dos de la banda de los Borrell.

No hay un perro en caja previsto para desvíos presupuestarios. Lo que está consignado es que a los ocho músicos de primera se les gratifique con 250 pesetas al año; 185 para los doce de segunda; y los de tercera se apañan con 130 pesetas. El director puede vivir holgadamente con las 2.100 que recibe cada temporada. A esto se añaden 5.300 pesetas para instrumental, partituras y uniformes. ¿Entonces? se preguntarán. Ocurre que los uniformes están encargados para estrenarlos pasado mañana en la inauguración de Feria; en segundo lugar no se ha escatimado en partituras; y respecto a lo estipulado para instrumental no queda un patacón  de lo reservado. Se lo llevó todo el Concurso de Ciudad Real, el prestigioso certamen regional de bandas de música. Don Valerio le tenía fe, el concejal Maján no le hacía ascos pero la corporación en pleno se negó a aportar las 2.000 pesetas de inscripción y luego ponte a pagar bocadillos y combustible, porque no se van a ir andando con la tuba y el trombón.

Pero se pusieron cabezones y en la capitaleja se presentaron la tarde del 18 de agosto en plenas fiestas de la Patrona. Les tocó actuar de los últimos y para quitarse los nervios calentaron  en la plaza Cervantes  con Suppé y su ‘Caballería ligera’. La interpretan tan magistralmente que la usan de amuleto.

Ahí estaban la saga de los Ortiz al completo. Tocan todos los palos del viento, desde el saxo tenor al clarinete pasando por el cornetín. Los Pozuelo también hacen carrera en la formación; el niño Nicolás Cortes con el soprano; Antonito el hijo del director a cargo del bombardino; y el canijo del trompetín. Crisantos Peral, más dispuesto que ninguno. El concejal Maján le pasaba cariñosamente la mano por el hombro y con la izquierda le cedía el pañuelo al bombo Velduque para que se secara el sudor.

Arrancaron los de Daimiel en pasacalles dirección a la plaza de toros tocando el ‘Segundo de Zapadores’. Los músicos, a lo suyo, no se percataron. Sí lo hizo el concejal Maján que marchaba unos metros atrás. Sucedió nada más arrancar, en la calle Alfonso X. Silbidos y no pocos desde los balcones de la Casa del Pueblo. No podía haber más motivo que el político. Despreciaban a los muchachos del ‘burgo podrido’. Al parecer, según contó el propio Maján, inducidos por un daimieleño y otro que, sin serlo, vive en el pueblo después de salir de mala manera de varias localidades de la provincia.

Una vez en el ruedo capearon al respetable desde los compases iniciales de la Obertura Preciosa de Weber, la pieza de obligada ejecución. Los altos de flautas y clarinetes de entrada, la suma de saxos bajos, fliscornos y trombones de varas y el fabuloso empaque de graves con José María Fernández Rodríguez de Guzmán ‘El navajero’ exhibiendo su dominio de la tuba. Medio minuto de aplausos mientras cambiaban de partitura y ajustaban las boquillas. La estocada vino con la obra de libre elección, lo más ameno y deleitoso de la Verbena de la Paloma.  Los miles de espectadores que llenaban el coso irrumpieron en una sonora ovación. El jurado concedió la oreja demandada por el público, el tercer premio del certamen. Quizás hubiese caído la segunda y el rabo de haber sabido los jueces que la banda municipal de Daimiel fue la única en renunciar a una licencia que permitían las bases: poder incorporar cinco músicos foráneos.

Al poco de conocerse el veredicto, el concejal Maján preguntó por el teléfono más cercano para comunicar la buena nueva al alcalde. Algo que celebrar pensó Briso de Montiano. Era el mismo viernes cuando el quebradero de la expropiación de Zacatena le tenía en un sinvivir, secuestrado entre los papeles de su despacho.

Los premiados en Ciudad Real (fte. daimieldirecto)
Los premiados en Ciudad Real (fte. daimieldirecto)

Hoy están los dos, Briso y Maján, entre los doce ediles presentes en el salón. Faltan una decena y no es que estén de vacaciones. Los socialistas llevan varios plenos sin aparecer en protesta por no cambiar las sesiones a la tarde, Pantaleón Pozuelo dimitió hace seis semanas por motivos salud y a Antonio Almela casi le cuesta la suya tras el disgusto del incendio.

Almela lleva cuarenta días con sus noches trabajando en la reconstrucción de su zapatería para que estuviera lista en Feria, a esta hora apenas restan detalles. Fue el  20 de julio. Olía a cuero y esparto chamuscado en medio kilómetro a la redonda. En un santiamén el fuego había liquidado todo el género. Entre pitos y flautas, 35.000 pesetas. Drama, que no tragedia.  No hubo que lamentar daños personales y el establecimiento estaba asegurado. El peritaje, justito de ciencia, concluyó que el siniestro fue tan total como casual. Casualidad fue que en la recién abierta taberna de ‘Código’, en el 12 de la calle Fontecha, hubiera un fulano  que sabía cómo atacar el incendio. El objetivo era asfixiarle para que no se propagara  a la primera planta y cortarle el respiradero hacia los otros locales y viviendas de la plaza de la República. Los bomberos llegaron para figurar. No quedó en su debe sino en el del arcaico carro-bomba de doble efecto a carbón. Una antigualla de 1882 que tampoco dio debida respuesta al vecino de Manzanares 44 cuya vivienda fue pasto de las llamas el 26 de junio. A raíz de aquello el Ayuntamiento solicitó un tanque moderno, conveniente también para regar en verano los paseos. No llegó para socorrer a Almela, ni se le espera para refrescar las calles en Feria.

- Secretario, proceda por favor a enumerar el programa para que conste en acta -habla el alcalde Briso.

- A las siete de la tarde del 31, Inauguración con cohetes y música de la banda. El 1 de septiembre, Día de la Virgen, diana de la banda a las  seis de la mañana; a las doce comida para pobres en Comedor de Caridad con autoridades y banda.

- Como saben -interrumpe el alcalde al secretario- esta comida de pobres se sufraga con lo ahorrado por la suspensión del concurso de cucañas, continúe.

- Sí, por la tarde, el día 1, concierto en el templete. El 2 de septiembre, a las diez de la mañana, audición musical; a las cinco y media de la tarde, carrera de sacos, cincuenta pesetas a repartir entre los tres primeros. A las siete de la tarde, música y cine en la plaza de San Pedro. El día 3, concierto de la banda a las diez, que repetirán a las siete en el templete del real de la feria y segunda sesión de cine. El día 4, concurso de feos, 25, 15 y 10 pesetas y  carreras de cintas en el paseo de la Estación. Tercera sesión de cine. Y para cerrar, el 5  de septiembre, música a las diez con elevación de globos. A las siete de la tarde, pasacalles de la Plaza al Carmen y fuegos artificiales. A las nueve de la noche traca final en la glorieta de san pedro -concluye el secretario Urgellés.

- Ahora, el señor García-Muñoz les informa de lo previsto en el Ayala y otros eventos. Por favor, don Ernesto.

- Gracias alcalde. Este año hemos hecho un esfuerzo por mantener el programa, siendo las funciones teatrales seña de identidad de las fiestas de nuestra patrona. Todos los días, actuación de la Gran Compañía Martín Pierrá para que nadie se quede sin entrada. Por lo demás, tendremos las tómbolas, circos, verbenas, y la tradicional feria de ganado.  Y si me permite la presidencia -dirigiéndose a Ramón Briso- todos los jóvenes y ustedes aunque no lo sean tanto -risas en la sala- están invitados a las fiestas que cada tarde ofreceremos en el patio de la casa que un servidor se está construyendo en la calle Prim. Tenemos piesta de baile y el último día a la más guapa del pueblo con la elección de Miss Tepsicore.

-Haremos un poder -acepta el alcalde.

-Eso sí, no hay compensación económica para las bellas señoritas. En Feria aunque sea por un día los agraciados son los feos -remata Ernesto.

Al levantarse la sesión, Ernesto, su hermano Ramón y Antonio Maján van comentando mientras caminan hacia la puerta que es una pena no poder contar antes con la presencia de Manuel Abad Pozuelo y haberlo incluido en el programa de Feria. El joven barítono daimieleño estirará  algunas fechas la gira estival y no llegará al pueblo hasta la segunda semana de septiembre. Por fortuna, estará entre sus vecinos cerca de un mes y se ha comprometido a deleitarles con dos actuaciones pese a tener bien ganado su descanso.

Manuel Abad Pozuelo en 1945 (Fundación Juan March)
Manuel Abad Pozuelo en 1945 (Fundación Juan March)

El 10 de septiembre su chorro de voz retumbará en el ábside de Santa María con la “Los Tres Amores”. Figura prometedora de la lírica nacional, el discípulo en Barcelona del maestro Cristóbal Altube será el astro de la velada del día 23 organizada por las damas de Alianza Femenina. Esperan disfrutar de parte del repertorio que mejor se adapta a la esplendorosa tesitura de su registro vocal. No pueden faltar ‘Canción del Sembrador’ o ‘La Rosa del Azafrán’.

17 de septiembre. Sede del Partido Radical de Daimiel

El gobierno de Azaña ha caído. Alcalá Zamora ha aceptado su dimisión. El ejecutivo se tambaleaba desde lo de enero en Casas Viejas. Las fisuras se sucedieron con la jorobada implantación de los jurados mixtos en las zonas rurales donde, para mayor impopularidad, los partidos oficialistas de la izquierda se llevarían un severo correctivo en las municipales que se les debía. Azaña es el hazmerreír en los ‘burgos podridos’ cuyos paladines políticos y referentes intelectuales aprovechan la menor ocasión para hacer sorna de aquel ejercicio de mal perder del presidente del Consejo de Ministros

Las fisuras en la coalición de gobierno tornaron en grietas. El presidente de la República, haciendo uso de sus prerrogativas constitucionales confiaba en que la estabilidad podría regresar sustituyendo piezas. Hace unas semanas intentó que alguno de los líderes socialistas asumieran el poder, pero no han querido exponer más su salud y han replegado sus efectivos para sanar heridas, aguardando futuros combates. Inaplazable será el de las elecciones. La llamada a las urnas ha quedado servida en bandeja y el periodo de interregno lo tutela el Partido Radical. Alejandro Lerroux el interino, el hombre centrado a la derecha que no disimula sus ganas de merendarse parte el enorme pastel del voto conservador.

La Agrupación Radical celebra una comida para festejar la llegada al poder de Lerroux hace hoy cinco días.  Carmelo García-Maroto ha trasladado al domicilio social de los radicales al equipo completo del Hotel García: camareros, pinches y él mismo como jefe de cocina. Una hora después del vino de bienvenida, mientras los comensales paladean los postres del más fino repostero de Daimiel, el alcalde Briso se dirige a sus correligionarios.

- Compañeros, todos somos conscientes, y no es vanidad ponderarlo, del respeto que nos hemos ganado entre nuestros vecinos. Respeto no por la victoria, sino por el trabajo y decencia que nos ha conducido hasta ella. Sin embargo, tomen nota por favor para tenerlo siempre presente, es ahora cuando hay que demostrar que Daimiel, que España no han elegido en vano. Sientan orgullo, no lo disimulen, destierren la falsa modestia -levanta su copa el alcalde- y brinden conmigo por el señor presidente del Consejo de Ministros y futuro ganador de las elecciones, don Alejandro Lerroux, por el Partido Radical, por la muy nutrida representación que tiene en Daimiel y, por supuesto, por el deseable buen desempeño de nuestro compañero el excelentísimo gobernador Antonio Rodríguez de León, a quien no le habrá dado tiempo ni a deshacer las maletas y no ha dudado un instante en acompañarnos. Como habrá comprobado, gobernador, esta es una plaza de primera para nuestro partido -brindan todos.

-Estoy orgulloso y honrado por mi cargo y laboraré por el bien de este pueblo y de la República de nuestro ilustre líder don Alejandro Lerroux, sólo discrepando en que yo soy católico y el laico –matiza el gobernador arrancando risas de los presentes-. Tengo plena confianza en que con su alta mentalidad y su amor a la República procurará sean respetadas las acendradas creencias religiosas de la mayoría de los españoles.

Arrecian los aplausos y vítores ya sentado en el gobernador. Solo mengua la ovación para escuchar al nuevo presidente del partido radical, Pedro Fisac Escobar. Hijo del industrial, agricultor y bodeguero Jesús Fisac Carranza, diputado provincial en tiempos del dictador Miguel Primo de Rivera, liberal partidario de Romanones. Jesús Fisac era el de mayor edad cuando se proclamó la República y uno de los ocho declarados monárquicos que abandonaron la corporación en los primeros meses. Su primogénito ha escalado rápido en la jerarquía del partido dominante

-Compañeros –toma la palabra Pedro Fisac – hay que celebrar como se merece la llegada de don Alejandro al poder que representa una nueva era de la gobernación en este país, calmando de esta manera la sed de justicia y restableciendo la armonía en las clases sociales; deteniendo la acción socializante que sólo ha producido odios y violencias que han llevado a la ruina a la economía nacional. Ha demostrado Lerroux su alta visión sin sentir impaciencias tomando el poder con excelente táctica política en el oportuno momento. Solo añadir que esta labor que se me ha encomendado sería imposible de asumir sin el asesoramiento y sapiencia de mi vicepresidente, verdadera alma mater de nuestro partido. Amigo Antonio estamos deseando escucharte.

El concejal -quinto alcalde de los siete que ya han presidido el Ayuntamiento en dos años y medio de  República- se ajusta la chaqueta y sonríe afectuosamente a Pedro Fisac.

-Gracias, gracias infinitas –espera a que se haga el silencio- el señor Lerroux, sacrificando su inmaculada historia política y su prestigio de republicano de toda la vida ha tolerado los desplantes y menosprecios de los adversarios; hágase extensivo este homenaje a nuestro alcalde que sacrificando tranquilidad e intereses y después de renunciar a su brillante vida militar en busca de reposo lo perdió por aceptar la alcaldía para intentar lo que ha conseguido, paz y justicia para su pueblo. Pospongamos todos rencillas y egoísmos particulares y laboremos unidos por el engrandecimiento del partido radical, el único que puede satisfacer los anhelos de España.

-¡Brindemos por el triunfo de los ideales democráticos!- exclama Yepes, El concejal Ramón García-Muñoz que empezó el régimen siendo maurista dentro del partido del presidente Alcalá Zamora y ahora como en la mesa de los radicales. El ejemplo de un pueblo que solo distingue entre conservadores y marxistas.

Cuando los comensales apuran copa y puros, un mozo del partido entra sofocado en la sala y se acerca prudente al grupo donde, en pie, alterna bromas el alcalde Briso con un gobernador plenamente integrado en la fiesta.

-Disculpe señor alcalde –corta la conversación- un desconocido acaba de disparar sobre un grupo de socios del Casino. No tenga prisa, todo el mundo está a salvo, no hay heridos. Ha huido por la calle General Espartero. Se rumorea que podría haber sido uno de los que el año pasado intentó matar al señor Antonio Maján.

Leer Capítulo IX  Episodio 3º  “¡Han matado al hijo de Pablillo!”

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