Foto de Emilio Aguirre Moraga

Tanta gloria lleves… y los jóvenes de derechas (Cap.IX Ep.5º)

(episodio anterior)

2 enero de 1934. Ayuntamiento. Despacho de Ramón Briso de Montiano

-¿Da su permiso, don Ramón? -excusa Mario Ferrer Carrillo, oficial mayor de Secretaría.

-Adelante -concede el alcalde.

-Acaban de traerla desde el sindicato. Quieren que le eche usted un vistazo antes de remitirla.

-Sí, ya me han contado. No espere mi respuesta. Lo que hayan escrito, bien está. Dígales que procedan lo más pronto posible -mira el reloj Briso- tal vez dé tiempo a que mañana salga publicada. No es conveniente dejar pasar un día más.

Esperan que mañana salga en los papeles el implacable contraataque al demoledor artículo de Carnicero en El Socialista donde bosquejaba un dantesco malvivir de los obreros, enmugreciendo la conducta de las derechas dominantes y de sus dirigentes. La carta que han dado a Briso para su supervisión va dirigida al gobernador y con copia a El Pueblo Manchego.

Se le informa a usted para que vea que los ciudadanos de Daimiel no optan por tomarse la justicia por su mano. Afortunadamente este señor no ha nacido en Daimiel y en él no dejará más que un triste recuerdo de su paso o estancia en nuestro pueblo en el que vive sin que se le conozca otro trabajo que el de embaucar a los pocos infelices que aún le siguen a cambio de falsas promesas de supuestas redenciones. En Daimiel no hay paro actualmente ni ha habido otra cosa que el inevitable periodo de transición entre la vendimia y la poda de la vid. Según el certificado que adjuntamos de la Oficina de Colocación Obrera cuya junta preside el presidente de la Casa del Pueblo Ramón Benito, a 31 de diciembre sólo hay parados 7 obreros agrícolas y 2 gañanes. Hoy 3 y 3. Es una falsedad decir que familias enteras no han comido pan en varias semanas por haberse negado los patronos a dar trabajo o decir que familias enteras van pidiendo limosna. Ni respondemos a la calumnia que ya resolverán las autoridades sobre falsas palizas brutales y ametrallamiento por la espalda a obreros que buscan trabajo. Sí llamamos la atención sobre la amenaza que envuelve esas invocaciones a la violencia por medio de mentiras y falsos atropellos a los pobre obreros a quien tan vilmente engaña el tal forastero cuyo nombre nos repugna repetir una vez más. Le recordamos, como V.E. sabe que en Daimiel funcionan varias instituciones benéficas, comedores de caridad y obras con fine benéficos a costa de las clases patronales. Defendemos al honorable alcalde, el coronel (no ex coronel como dice Carnicero) de Artillería orgullo del Cuerpo y de su pueblo natal. Es público y notorio que, a pesar del sigilo con que practica la caridad, invierte en limosnas no sólo los gastos de representación que como alcalde le corresponden, sino una buena parte de los haberes que cobra como retirado.

Lamentamos que en el número de “El Socialista”correspondiente a hoy 2 de enero aparece otro artículo no firmado pero del que seguro que es autor por su estilo agresivo y calumnioso para con las autoridades municipales. Solicitamos a V.E. tome las medidas conducentes a evitar otro día de luto en nuestro pueblo.

Firman.- Asociación Patronal Propiedad Agrícola; Sindicato Agrícola Católico; Sindicato Único de Artesanos, Sociedad obrera “La Defensa” Radical, Acción Agraria Manchega, Agrupación Industria y Comercio, propietarios, obreros y particulares.

…Un mes después, en la Casa del Pueblo

La carta al gobernador tuvo recorrido, pero no en su despacho. Así recibió la queja suscrita por las fuerzas vivas de Daimiel, puso el caso en conocimiento de Madrid. El artículo de Carnicero es ahora materia de análisis del Fiscal General de la República. Lo reveló la propia Superioridad provincial a la prensa hace tres semanas.

Mientras, en Daimiel, no han cejado en su empeño de explorar otras vías paralelas que robustezcan la demanda. Ya no ambicionan enrejar a Carnicero, oportunidad que cercernó el juez Álvarez del Manzano y La Fiscalía provincial al exonerarle de cualquier responsabilidad en el asesinato de Ruiz de la Hermosa. Sencillamente anhelan algo más impereceredo, porque de la cárcel al final se sale y con peores humos. Aspiran a que se vaya y no vuelva. La expulsión, que no el destierro, castigo este último del que no puede hacerse acreedor un forastero.

No obstante, para echar o forzar la salida voluntaria de Carnicero, han determinado mantener la presión contra su persona. Hace quince días, Eusebio Camino propuso entablar sendas acciones criminales contra El Socialista y contra el Secretario de la Casa del Pueblo. Los otros once concejales presentes en la sesión ordinaria municipal aceptaron emprender semejante camino por los tribunales.

La jerarquía de Carnicero es incuestionable pero las atribuciones de su mando no alcanzan a apropiarse de las opiniones disidentes, que las hay. Voces inquietas que concertaron sus recelos hace unos días en las conversaciones políticas al calor de la hoguera de la paz, donde no se hablaba de otra cosa. A Carnicero se le reconoce la construcción del movimiento obrero sobre la montonera de ruinas que encontró, sin embargo, llegados a este punto muchos ven inconveniente tanto ruido y durante tanto tiempo. Ha incomodado que en plena conflagración, en vez de taparse, estos días de atrás consintiera e incluso animara al reparto de octavillas que, por ofensivas, excedieron el pretendido efecto para, solapando el mensaje, “los obreros de Daimiel, ignorantes, idiotas y cobardes”, terminaran por retratar al emisor.

-Compañeros, de todos es sabida la persecución que se ha hecho a mi figura por parte de las poderosa maquinaria fascista que secuestra la voluntad de la gente humilde, de la gente pobre y honrada de este pueblo. Pero no todo es achacable a los instrumentos despóticos de los caciques y oligarcas que infectan Daimiel. No, porque vosotros sois un claro ejemplo de bravura y compromiso con el sufrimiento de vuestros iguales. Sin embargo -continúa Carnicero dirigiéndose a la veintena de socialistas apretujados en Asamblea en la habitación principal de la Casa del Pueblo- nada de esto, ni insultos, ni amenazas, ni menosprecios a los de nuestra clase, ni siquiera el hecho de que hayan puesto poco menos que precio a mi cabeza han sido argumentos notables para haber tomado la decisión de renunciar al inmenso honor de haber desempedrado el revirado camino del marxismo en Daimiel -hace un silencio-. Pero aquí se separan nuestros trayectos. Os comunico que esta es mi última tarde. Mañana a primera hora vendré a resolver lo que quede de papeleo y punto y final.

-No puedes darles ese gusto, Miguel. Ahora no. Nos quedamos vendidos -espeta un afiliado sin mucha convinción.

-Sí, que lo celebren y revienten, pero ya os digo que ese no es el motivo. Es una cuestión de supervivencia. Estamos asfixiados, nos han asfixiado. Ahora mismo la Casa del Pueblo no puede asumir ni sufragar mi salario que, aún siendo modesto es oneroso para nuestras cuentas. Tanta tristeza llevo como fuerza os transmito -levanta el brazo derecho Carnicero y a puño cerrado cantan y los que se saben la letra le siguen.

¡Arriba, parias de la Tierra!

¡En pie, famélica legión!

Atruena la razón en marcha:

es el fin de la opresión…

Domingo de Piñata. 18 de febrero. Teatro Cervantes de Ciudad Real

En la calle de Alarcos, los rostros caminan al descubierto y los trajes no son de carnaval, si no de fiesta de guardar. Camisas almidonadas, chalecos de lana entallados y zapatos lubricados de negro riguroso. No merece menos ni el escenario, ni los actores. En el pinturero teatro Cervantes hoy se congrega el campo de la provincia. Los propietarios exhiben a sus jóvenes aventajados para quienes se abre en canal esta nueva etapa de la República que ha concedido a Gil Robles, el jefe supremo, la llave del régimen. Más de un millar de personas rebasan el aforo del coliseo y tienen al conserje en vilo por la suerte que hayan de correr los estupendos lienzos del difunto artista Ángel Andrade a quien el Señor tiene en su gloria desde hace dos inviernos.

Tanto arte rezuman las paredes como retórica en las versadas lenguas de los oradores. Rapaces o maduros, todos duchos y fenomenalmente instruidos. Plateas, palcos, patio de butacas, sillas de galería… ni un retaco cabría en esta velada organizada por la Juventud de Acción Agraria Manchega.  Y a fe que son mozos la mayoría de ellos; venidos de hasta dieciséis pueblos. Y no se esperaban en tanta abundancia al haber sido hoy día de tallado de quintos.

Los mejores sitios para los de Daimiel, plaza que es ejemplo a emular y, para mayor esplendor, patria chica del insigne diputado Ruiz-Valdepeñas. En Las primeras filas Vicente Galiana Utrilla, este mismo jueves celebró la constitución oficial de la Falange Española de las JONS pero, como su malogrado compadre Ruiz de la Hermosa, es agrario de formación y ora coge de Gil Robles, ora de José Antonio.

Hace meses que no madrugaba tanto un domingo el mayor de los Galiana. Más que apto para alistarse en el Servicio Militar, a las ocho y media de la mañana estaba como un clavo en el ayuntamiento. Entre los nacidos en el año 13 y llamados a filas, el corresponsal de Pueblo Manchego en Daimiel, Filiberto Maján López de Coca; el presidente local de Juventud Católica e hijo del alcalde, Miguel Briso de Montiano; y su íntimo amigo Miguel Fisac Serna -hijo del boticario don Joaquín y apoderado de la duquesa de San Carlos- quien hace tiempo decidió romper con la tradición familiar.

Miguel Fisac. Años 50
Miguel Fisac. Años 50

Miguelito Fisac cambió orzas, balanzas y albarelos por tirar líneas entre escuadras y cartabones. Le costó más de un disgusto y decenas de desvelos. Descubrió su vocación durante sus estudios secundarios en los jesuitas de un pueblo de Badajoz donde acudió respondiendo a la llamada del paisano Manuel Vicente Loro que ejercía allí de profesor. Fue éste quien tuvo que comunicar a don Joaquín: “Si le obliga usted a estudiar Farmacia y no Arquitectura, como su hijo desea, hará de él un desgraciado”.

Pese a haber mostrado más interés por el dibujo y la pintura, Miguel había decidido en el verano del 26 que quería ser arquitecto. El año pasado preparó en Madrid el ingreso en la Escuela de Arquitectura y va para tres meses los que lleva matriculado. Este domingo se ha medido con sus amigos de la infancia y se ha sentido como hace tiempo. Después han repuesto el cuerpo con un buen almuerzo en el Bar España y en coche comunitario a la capitaleja. Ahora, aguardan entusiasmados el inicio del acto, aunque unos más que otros. Miguel, cuya adolescencia le ha tenido más fuera que dentro del pueblo, pone distancia cuando la teoría política deviene en vehemencia y se esconde cuando degenera en violencia. Es la inercia, no más,  lo que le ha conducido hoy al Teatro Cervantes; con los de su clase.

El paisano Luis Ruiz Valdepeñas y el resto de figuras, Ortuño, Laborda, Montes y Valiente salen detrás del telón para acoger la primera ovación mientras ocupan sus asientos en la tribuna de intervinientes. Son las once y media de la mañana cuando toma posición en el atril el presidente provincial de las Juventudes de Acción Agraria Manchega.

-Señoras, caballeros, amigos todos –saluda José Ortuño, presidente provincial de las Juventudes-. Este acto ha sido organizado como preparación al Congreso de Juventudes de Acción Popular y de las entidades adheridas a la CEDA que se ha de celebrar en El Escorial el 8 de abril.  Jóvenes que lleváis en vuestra sangre, en vuestra alma el espíritu noble y valeroso que tanta gloria dio a España, dais hoy una prueba de amor de abnegado y recio patriotismo al acudir a esta llamada encarnada en un fin grandioso y nacional. Juventudes que trabajan por Dios y por España –rompe en aplausos del auditorio-. Hemos de reconstruir lo que otros han destruido, la economía, la moral, la familia, arrebatados por hombres insensibles que dicen no tener corazón. Sí lo tienen, es un corazón engendrador de odio, que no ama a su patria y que no debió nacer en ella –la ovación es atronador. Sigue Ortuño cuando amaina- No estamos al servicio del capitalismo. Obreros, somos compañeros vuestros que buscamos la mejor distribución de la riqueza. Hay que terminar con la vagancia, las huelgas, los asaltos a la propiedad, acabar con los atentados terroríficos. Como Cristóbal Colón, con la Cruz en la mano llevaremos con el triunfo de la fe la esperanza del amor de Dios a los hogares.

Ortuño deja que los vítores percutan en la sala durante casi un minuto de exaltación. Sonríe y asiente saludando con la mirada a sus compañeros. Se ajusta la chaqueta, atusa sus patillas y cejas y cuaja las relajadas facciones de su cara porque es momento de recordar la noche del Ayala.

-Tratemos con hidalguía a los que nos miran con recelo. Defendamos siempre con valor y gallardía, pero no asesinemos a traición, entre sombras, como vilmente hicieron con nuestro compañero Ruiz de la Hermosa en el teatro de Daimiel –fervientes aplausos- . Ante nuestros muertos, ante nuestros mártires, una oración solemne. ¡Presente y adelante! ¡Viva España!

Después de un vibrante saludo a los presentes y en especial a los cadetes de los agrarios, inicia su discurso el vicepresidente nacional de las Juventudes de Acción Popular.  José María Pérez de Laborda agasaja a la audiencia con referencias quijotescas. El caballeros de la triste figura y su bonachón escudero, símiles del  movimiento de Acción Popular, “sumamente revolucionario y nuevo: formado por jóvenes impulsados por el hombre providencial, Gil Robles, que pronto regirá los destinos de España”

-Los jóvenes de la nueva España no temen a los gigantes. Si los gigantes nos hacen frente, lucharemos contra ellos. Es preciso tener la sana visión de la realidad del buen Sancho. Ante los sangrientos anuncios de revoluciones plenas de crueldad, que tan solo son ficciones se precisa una mano de hierro que detenga las aspas del molino  –declama Laborda, elevado por las masas-. Recordemos con emoción el trágico fin de nuestro camarada José Ruiz de la Hermosa. Su nombre, como el de todos los mártires de la causa, está grabado en nuestros corazones y ha de estar en lugar preferente en nuestra memoria. Para él traigo el homenaje de Acción Popular de Madrid y de las Juventudes de toda España. José Ruiz de la Hermosa –levanta la vista de sus anotaciones e implora al infinito-, ante tu cadáver damos el grito inmortal de todas las juventudes ¡Presente y adelante!

A continuación Pérez de Laborda lee los puntos del programa de Acción Popular. El público, puesto en pie, escucha la enumeración en silencio.

-¿Es fascista nuestro programa? No. Por delante el respeto a las sentidas ideas que han  hecho virar a otras naciones. Queremos, eso sí, un nuevo Estado de base jerárquica y corporativa que, de forma eficaz, venga a sustituir a lo actual. De ninguna manera consentiremos que la riqueza vaya en contra de la sociedad. Queremos un Gobierno que evite que los obreros sean embaucados por quienes no han trabajado en la vida, que se aprovechan de ellos y les incitan a que salgan a la calle mientras ellos se esconden entre colchones.

Pérez de Laborda, madera noble y robusta de líder, muestra su cuerpo entero y avanza hasta el centro del escenario, devolviendo el aplauso a los centenares que le ovacionan. Tentado de encaramarse a la marquesina del apuntador,  aceptaría batirse en duelo en este instante  si la plebe lo pidiere. El madrileño ha agotado las energías de un auditorio que recupera el hálito para escuchar qué ha decir Luis Ruiz-Valdepeñas. El diputado daimieleño traslada a la política el sosiego cuasi flemático que su inteligencia le dicta para la vida misma, si bien las puntadas van con hilo.

-Compañeros, es necesario practicar la difícil táctica de saber esperar, conteniendo las naturales impaciencias de quienes creen que después del esfuerzo realizado en las elecciones creen que el plazo transcurrido era ya tiempo suficiente para lograr sus anhelos. Ese ha sido el error de bulto de los anteriores  -Ruiz-Valdepeñas echa la vista atrás- quienes firmaron su gran obra mojando la pluma en sangre. La derramada por los trescientos ciudadanos que cayeron ametrallados por las balas de la fuerza pública. Hubiese sido innecesario disparar una sola bala de haber estado regidos por un Gobierno justo.  Quiere expresar mi sentido recuerdo a Ruiz de la Hermosa, todos debéis estar dispuestos a dar también vuestra vida por el  bien de la Patria.

Teatro Cervantes (conpolvoradelrey.blogspot.com)
Teatro Cervantes (conpolvoradelrey.blogspot.com)

Al tiempo que resuenan los aplausos con el público otra vez en pie, los jóvenes agrarios daimieleños  cruzan sus miradas y saben que es momento de regresar al pueblo. Aurorita Atienza Herreros da una fiesta de cierre de Carnaval en los suntuosos salones de la casa de sus padres, en el Parterre, puerta con puerta con la de Joaquín Fisac.

Allí estarán las señoritas Mercedes y Elisa Casado, Nieves y Rosa Herrero, Rosa Coca, Cruces Lozano o Isabelita Rodríguez. No será lo mismo si excusan su ausencia estos elementos del sexo feo, los pollos bien de Daimiel. Aurorita y su homónima madre brindarán una deliciosa merienda con solo igualar lo del año pasado. Dulces, pastas y licores. Perfume de almizcle amalgamado con el reconstituyente alcanfor que atenúa resfriados en la hosca Mancha. El pomposo convite que recordarán los estudiantes cuando desde mañana tengan que consagrarse a la Cuaresma y al derecho romano.

Nadie se saldrá de madre en la impecable morada de los Atienza Herreros. No dejarán pasar ajenos ni achispados, como ese impertinente que el Martes de Carnaval, aprovechando el burlesco guirigay del baile del Casino, grito ¡Viva el Rey de Copas!, irreverencias que provocan urticaria en las finas pieles de estos tiempos.

Leer Capítulo IX  Episodio 6º  “El hombre obsesionado con ser pájaro”

3 comentarios sobre “Tanta gloria lleves… y los jóvenes de derechas (Cap.IX Ep.5º)”

  1. Buenas noches.
    Quería aclarar que el nombre de la señotita que daba una fiesta de cierre de Carnaval en los suntuosos salones de la casa de sus padres, en el Parterre era Aurorita Atienza Herrero, prima hermana de mi padre a la que conocí muy bien en mi niñez.
    Saludos.

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